sábado, 23 de septiembre de 2017

LA VIDA ME DIBUJA...

FOTO: GOOGLE



Sus ojos se recrean con cada curva de mi anatomía por minúscula que sea, desde la delicadeza de mi barbilla, pasando por la de mis hombros, hasta que se desliza alrededor de mis pechos.
Centra su atención en ellos y se regodea con la curva plana y cerrada que forman mis aureolas de color miel, tan perfectas, tan equilibradas que se puede apreciar a simple vista que todos sus puntos están a la misma distancia de cada uno de sus centros. Y mi cuerpo reacciona endureciendo mis pezones.
¿Una mirada puede tocar?
Físicamente no es factible. Aunque según Michio Kaku las leyes de la física están hechas de hojaldre para romperlas. Me parto de risa solo con pensarlo. Cualquiera se considera Físico Teoríco y más cuando decides ser Físico de lo Imposible.
Patochada.
Lo cierto es que soy capaz de percibir la calidez de su mirada como si fuera una caricia. 
Me quema en su descenso por mi barriga hasta llegar a mi sexo.
No puedo especificar lo que siento cuando la vida se empeña en dibujarme.
                                                                                                                  
                                                                                                                      ©Beatriz Cáceres 2017



miércoles, 20 de septiembre de 2017

LA OLIVARERA.


FOTOGRAFÍA: SONIA OLIVERA ARACIL PINEDO.




Desde el mismo génesis el Olivo ha resultado ser uno de los árboles más sobresalientes por su simbología. La mente que ha recurrido a su imagen en algunos pasajes importantes de nuestra historia, ha sabido captar en él lo que ha escondido bajo su corteza.
Unas veces como símbolo de la paz.
Otras como significado de la regeneración.
Incluso ha llegado a colmar las más insignes testas de reyes.
Pero no contento con su magnificencia, entre sus raíces nutre parabienes a la misma tierra que lo acoge: desde aceite para ungir ceremonias, a uso medicinal, o como combustible para lámparas, y sobre todo para la fabricación de jabones.
De hecho en la Biblia el aceite de olivo simboliza el espíritu de Dios.
El olivo nace de sí mismo. Su quimera es resplandecer, a veces plateado, en su inmortalidad. No acomete a razones mundanas, se muestra erguido, incólume. En su paz sostenido. A veces parece retorcerse sobre sí mismo, urdiendo en su tronco oquedades en las que almacena el rechazo que le produce  un mundo al que cuesta comprender. Y aunque mil avatares intenten abatirlo siempre florecerá y regalará ufano un fruto que simboliza a la misma vida y a la generosidad.
El olivo forma una parte importante de nuestra entidad mediterránea. ¿Quién no ha soñado alguna vez con tumbarse a su sombra para dejarse arrastrar con el silencio de su sabiduría?
Un rincón para soñar, aunque a veces se pase por la vida sin encontrarlo.
Soy afortunada, porque gracias al consejo de un gran profesor amigo mío, he tenido la oportunidad de vivir ese segundo mágico.
He respirado el rincón de Sonia.
Sonia es una mujer espléndida. Es la olivarera, que no olivera, del mercado central. Y  te ofrece con una sonrisa iluminada por una mirada que guarda el cielo mediterráneo, el fruto de este árbol milenario en las mil y una formas en las que se puede disfrutar de él. Pero no contenta con eso, te brinda la oportunidad de vivir su amor por los libros.
Me pareció maravilloso verla rodeada por una pequeña biblioteca que pone a disposición de los clientes con alegría, a la vez que vende sus encurtidos.
Letras y olivas.
Una metáfora increíble del mejor destino para un árbol.
Pienso que no puede ser más excepcional, quizás por eso me recordó a la misma Minerva. La diosa romana considerada la diosa de la razón y cuyo símbolo vegetal era el olivo.
Sin pretenderlo simboliza a la perfección lo que nos ofrece nuestra misma tierra a raudales: eternidad con las palabras y el equilibrio que nos regala las ramas del olivo.

Una vez leí una frase de un escritor italiano que decía:
«Un campo de olivos es como una biblioteca donde uno va a olvidar la vida o a comprenderla mejor».
Así percibí a Sonia y a su rincón,como un campo de olivos.





sábado, 16 de septiembre de 2017

LABIOS MAGENTA...


FOTOGRAFÍA.: BEATRIZ CÁCERES




Habrá un verso que se deshaga
a fuerza de dedos,
y que se pierda en nuestra infinita sábana.

Y en esta esquina de mi cama
lo esperado, lo nunca escrito,
brillará con la oscuridad
de la decepción.

Todavía no se ha inventado
una sed para unos labios magenta.




                                                                                                 


                                                  

                                                                                                                                                  ©Beatriz Cáceres 2017

martes, 22 de agosto de 2017

TARDE...

IMAGEN. GOOCLE





Aire. El sonido amortiguado del viento en mis oídos, sibilante y a la vez atronador. La metáfora del silencio. El silencio no existe, esa es la ironía. Es difícil encontrar el límite de las palabras y en qué momento nuestro cerebro procesa sus pausas. Un canal, sé que se ha descubierto un canal completo e independiente que va desde la aurícula hasta el cerebro, y que está especializado en el procesamiento de los desequilibrios sonoros.

Tarde. Descubrimos tarde y lento.


Hay tanta estupidez que me gustaría no haber escuchado. Pero, ¿a quién le importa eso?





miércoles, 16 de agosto de 2017

EL GRITO DE LA PIEL.

AUTOR: BEATRIZ CÁCERES





¿Qué es lo que define a un solitario?

Imagino que la capacidad para conseguir disfrutar de su soledad sin tener en cuenta el mundo que se desarrolla a su alrededor. Para conseguir ese propósito se debe de contar con el detalle indispensable de la impermeabilidad. Una barrera infranqueable tejida y urdida por la sucesión de amaneceres vividos con inteligencia.

La mejor soledad, la que se saborea pasándose la lengua con deleite por el paladar como si se tratara del mejor coñac, es la que se disfruta estando acompañado. Y como es difícil separar lo imaginado de la realidad, para no ser menos se disfruta con la sensualidad de quien se sabe acariciado por una mano desconocida. Es una sensación perturbadora y tan erógena que consigue ser adictiva.

Siento la calidez de unos labios rozando mi ingle, mientras que la otra arde en deseos de que sea su turno.


La piel me grita. Se trata del grito de la piel.

sábado, 15 de julio de 2017

domingo, 9 de julio de 2017

DIVAGART Nº17. JOHANES VERMEER.

OBRA: JOVEN ESCRIBIENDO UNA CARTA JUNTO A SU SIRVIENTA





La fuerza de un ahora vivido.


                                                                                                                                      ©Beatriz Cáceres 2017

viernes, 23 de junio de 2017

LA SOLEDAD DE LAS PALABRAS.

FOTOGRAFÍA: LUZINTERRUPTUS





¿Un deseo?

Nadie nace comprendido.
Aunque por extraño que pueda parecer, por primera vez siento el deseo de encontrar a un ser que realmente sepa leerme.

                                                                                                                                                     
                                                                                                                                                   ©Beatriz Cáceres 2017

jueves, 15 de junio de 2017

DIVAGART. Nº19. OMAR ORTIZ.

OBRA: LA MIRADA DEL COLOSO






Yo, pétreo.
Tú, palpitante...



                                                                                                                                           ©Beatriz Cáceres 2017